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Cómo maquillar (y cuidar) la piel con pecas
El protector solar, imprescindible
Por naturaleza las pieles con pecas son muy sensibles al sol y a sus daños. Motivo más que de sobra para extremar las precauciones frente a la radiación ultravioleta aplicando cada mañana un protector solar SPF 30 como mínimo y con protección anti UVA +++. Pero además es importante para evitar que esas pequitas distribuidas por el rostro se unan en grandes grupos y parezcan manchas.
Viva la vitamina C
Una de las propiedades dermatológicas de la vitamina C pura y activa es su capacidad para ordenar a los melanocitos y así, mejorar la pigmentación. En el caso de las pieles con pecas, es especialmente importante, ya que de por sí tienden a una pigmentación irregular. Aplicar cada mañana un cosmético con una concentración de vitamina C pura y activa superior al 8%, como los que te mostramos en esta selección de productos, consigue que las pecas no se transformen en manchas y mantenga ese carácter fresco y divertido que tienen.
¿Base de maquillaje? Sí, pero muy transparente
El secreto para que la tez se vea natural es… mantenerla natural. Esto se consigue usando bases de maquillaje ligeras, a ser posibles con base acuosa, que se extiendan sin problema y que permitan que la piel se transparente. ¿El segundo secreto? El tono se escoge buscando uno idéntico al de la tez, ¡y no al de las pecas! Si la base existente es muy densa, se puede aligerar mezclándola con crema hidratante para tener una crema con color.
Corrector en lugares insospechados
Ojo con aplicar el corrector en toda la ojera: el efecto de una piel transparente + ojeras súper cubiertas no es nada, nada, nada recomendable. Es mejor limitarse a un toque en el lagrimal para abrir la mirada. Curiosamente, es posible que haga falta extender un toque de corrector o de primer o prebase en los párpados, para (allí, sí) unificar el color y que no parezcan moteados.
La aplicación importa, y mucho
Si buscas que tus pecas se vean y a la vez, perfeccionar la tez, es clave que apliques la base con una esponja tipo Beautyblender o con un pincel, para poder controlar muy bien la cantidad. Es importante extender primero una capa muy, muy fina, para mejorar, y solo después, y en caso de que haga falta, retocar con otro poquito más de base, exclusivamente donde haga falta.
Cuidado con los polvos bronceadores
Tener pecas y querer un color de piel tostado no siempre es fácil. ¡Incluso con polvos de sol! La razón es que estos tienden a unir visualmente laspecas entre sí, restando luz a la tez y dándoles un aspecto casi borroso. Una opción es aplicarlo solo en muy poca cantidad y únicamente en los puntos más altos del rostro, pero siempre con una brocha muy amplia que permita difuminar muchísimo el color.
¿Contouring? No, gracias
La misma razón que no convierte el combo pecas y polvos bronceadores en una buena combinación es la que no aconseja el contouring en este tipo de pieles: esa aplicación generosa de un tono oscuro tiende a fundir unas pecas con otras, dando un aire casi “manchado” a la piel.
Efectos de luz
Los juegos de contouring ya hemos dicho que no favorecen a las pecas, pero no es el caso cuando de iluminador se trata. Este aporta luz y brillo justo donde se necesita, especialmente las fórmulas líquidas aplicadas en lo alto del pómulo. ¿Otra opción? Iluminar mediante la aplicación de un toque de aceite o de bálsamo en las áreas altas del rostro, que refleja la luz sin tapar la piel.